sábado, 6 de noviembre de 2010

Dentro de mi ser


En la sangre, en las venas, en la piel,
Tan suave como la brisa.
Tan denso como la brasa.
Al borde del trecho se levanta
Como susurros que de lejos, cantan.

Somos efímeros, como la sangre,
Que recorre, quema y tranquiliza
Esa ortiga de verte de pronto
Y que a su vez me mortifica.

Fuego lento siento en las venas.
Danza como en la hoguera.
Y teje cadenciosas ráfagas mixtas
Por aquellas tardes, en la arena.

Imagino pasear por la piel
La dulce ternura de tu orgullo.
Me creo deseos desde lo agudo
Que curvos decantan en mi ser.

¿Por qué, entonces, queda en mí
 una gama de premisas,
hundiéndome entre cenizas
por  un adiós, un solo gesto
de oscilar las manos?




2 comentarios:

  1. Y te preguntas el por qué sigues aferrada
    a mis cosas, a mi mente, a mi almohada

    Muy bonito tu poema

    Felicidades!!!!!!!!

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